En el marco del XXIII Congreso Argentino de Ingeniería Sanitaria y Ambiental y la Feria Internacional de Tecnologías del Medio Ambiente (FITMA) desarrollados en Córdoba, CampoLimpio y AIDIS Argentina organizaron la IV edición de las Jornadas Internacionales “Ley de Envases Vacíos de Fitosanitarios”.
Especialistas del sector público y privado abordaron oportunidades y desafíos del sistema integral de gestión, el rol de la industria plástica y el liderazgo del agro como motor de la producción sostenible.
Las IV Jornadas Internacionales “Ley de Envases Vacíos de Fitosanitarios”, impulsadas de manera conjunta por CampoLimpio y AIDIS Argentina, tuvieron lugar el 19 de mayo en el Centro de Convenciones de Córdoba. En esta nueva edición, referentes del sector productivo, la industria y el ámbito técnico ambiental se presentaron en tres paneles donde debatieron sobre los principales desafíos y oportunidades que presenta el primer sistema de gestión ambiental del país, enmarcado en la responsabilidad extendida al productor.

El primer bloque se centró en “Liderazgo institucional en el futuro de la gestión de residuos” y contó con la participación de María Pisanu, directora ejecutiva de CampoLimpio, y Rosalba Sarafian, presidenta de AIDIS Argentina.
Pisanu expresó: “La esencia del sistema es la articulación constante de actores, públicos y privados, en pos de un interés común: el cuidado del ambiente. Es un sistema dinámico y requiere del grano de arena de todos los protagonistas”.
Por su parte, Sarafian, agregó que “es un ejemplo porque genera consensos y trabajo conjunto a lo largo de toda la cadena de valor. Logra alinear a los diversos eslabones hacia metas comunes”.
A continuación, el panel “Producción agropecuaria y sostenibilidad: experiencias y desafíos del sector” reunió a Emilia Errecalde, responsable de BPA de COTAGRO; Edoardo Fracanzani, director de la Cámara Argentina del Maní-; Guillermo García, líder de Área de Ambiente de CREA; y Diego Martínez, presidente de la Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas. Coincidieron en que la sostenibilidad se consolida como un eje transversal del negocio agropecuario, impulsado por un esquema cuyo despliegue territorial posibilita la entrega de los envases, recibiendo un certificado que acredita la gestión responsable y el cumplimiento con las normas ambientales vigentes.
Erracalde inició la conversación afirmando que “en unos años las prácticas ambientalmente responsables van a estar incorporadas al ADN del productor”, ya que “serán parte de la normalidad”.
En tanto, Fracanzani añadió que este accionar “acapara cada vez más atención en los principales mercados de nuestro sector, el maní”, y sumó: “Las normas y certificaciones que le dan forma contemplan el recupero, el lavado y el reciclado seguro de los envases”.
Desde su rol, García hizo hincapié en el hecho de que “en Argentina muchos productores nos comentan que son sus hijos los que se interesan y trabajan los temas vinculados a la sustentabilidad. En ellos ha permeado mucho más la RSE y el cuidado ambiental”.
Por otra parte, Martinez sostuvo la importancia y el desafío en “profundizar la educación y la concientización, como herramienta frente al cambio cultural en materia ambiental”.
Del panel participó como moderador Marcos Blanda, secretario de Agricultura y Recursos de Córdoba, quien concluyó: “Necesitamos un enfoque integral, con trazabilidad y coherencia en cada eslabón de la cadena, entendiendo que los impactos no son solo económicos, sino también operativos y sociales. El camino es vincularnos con un lenguaje común y acciones concretas que construyan, de manera conjunta, una solución sostenible.”
Finalmente, el tercer panel, denominado “De residuo a recurso: el rol de la industria del plástico” se centró en la revalorización de materiales y el aporte del sector industrial, a través de la mirada de Hugo Mocagatta, presidente de Starplastic, y Omar Pellisa, presidente de Estin Argentina. El panel abordó cómo la valorización de residuos plásticos se convirtió en una oportunidad de negocio y de innovación a partir de la necesidad de optimizar costos y asegurar calidad, evolucionando hacia modelos integrados dentro de sistemas de gestión como CampoLimpio.
En esta línea, Mocagatta remarcó que “a futuro, la integración vertical dentro de sistemas como CampoLimpio marca el rumbo. Permite abordar la gestión con una mirada integral, asumir la responsabilidad ambiental y generar eficiencias que hagan viable el modelo. Es el camino que estamos eligiendo”.
A la vez, Pellisa recordó que “en otros países son justamente las normas y el factor cultural los que hacen que el plástico recuperado tenga un mayor valor”.
Por su parte, Nicolas Vottero, secretario de Economía Circular y Empleo Verde de Córdoba, asumió el rol de moderador y señaló: “Es imprescindible que el sector público genere los dispositivos y el contexto necesario para que el valor de los materiales reciclados refleje el esfuerzo que hay detrás de su gestión”.
A modo de cierre del evento y en el marco de la semana de mayo, Juan Manuel Medina, gerente de Relaciones Institucionales y Comunicación de CampoLimpio, remarcó “la importancia de construir día a día la relación público-privada para fortalecer un sistema que continúa transformándose de manera dinámica y que, por ser pionero, hoy guía, conduce y se compromete desde distintos roles”. A la vez, sostuvo que este modelo “tiene el potencial de convertirse en referencia para otras industrias y sectores”.
La actividad se dio dentro del XXIII Congreso Argentino de Ingeniería Sanitaria y Ambiental y la Feria Internacional de Tecnologías del Medio Ambiente –FITMA–, actividades organizadas por AIDIS Argentina bajo el lema “Innovación y Equidad en Agua, Saneamiento y Ambiente”.
Acerca de CampoLimpio
CampoLimpio tiene como misión diseñar e implementar un completo sistema de gestión ambiental para recuperar los envases vacíos de fitosanitarios del campo argentino, promoviendo la sustentabilidad y el cuidado del ambiente. La asociación articula esfuerzos con autoridades municipales, provinciales y nacionales junto a distribuidores, productores y organizaciones del sector para desplegar el sistema en todo el territorio nacional. Se trata de una plataforma que integra el trabajo colaborativo de esta amplia cadena de valor y unifica el proceso de recuperación de envases vacíos de productos fitosanitarios utilizados en el campo argentino, a la vez que impulsa un nuevo paradigma de economía circular en el sector productivo.





