En el marco de San Francisco Expo 2026, la ingeniera agrónoma Virginia Bonino, integrante de APIX, destacó la importancia de la agricultura de precisión para conocer el comportamiento de cada lote, optimizar el uso de insumos y aprovechar al máximo las nuevas herramientas tecnológicas disponibles para el productor.
La agricultura de precisión continúa incorporando herramientas que permiten conocer con mayor detalle el comportamiento de los lotes y ajustar las decisiones de manejo a las características de cada ambiente. En ese proceso, la generación y análisis de información se convierten en elementos centrales para mejorar la eficiencia productiva.
En el marco de San Francisco Expo 2026, la ingeniera agrónoma Virginia Bonino, integrante de APIX, explicó el trabajo que desarrolla la empresa y los desafíos que plantea la incorporación permanente de tecnología al sector agropecuario.
“La importancia de estar en estas instancias es poder tener un intercambio y un acercamiento no solo con los productores, sino también con toda la sociedad, para dar a conocer lo que hacemos y contar un poco de todo lo que tiene el servicio para brindar”, señaló.
Conocer el lote para tomar mejores decisiones
Uno de los principales ejes del trabajo de APIX está relacionado con la ambientación de los lotes, es decir, la identificación de las distintas zonas que presentan características productivas diferentes y que, por lo tanto, pueden requerir manejos específicos.
Bonino explicó que el servicio parte de “entender cómo funciona el lote” para determinar cuáles son las áreas donde existe margen para potenciar los rendimientos y cuáles presentan limitaciones en las que el objetivo puede pasar por reducir el uso de insumos o utilizarlos de manera más eficiente.
“Uno de los desafíos más lindos es entender cómo se comporta el lote en sus distintas zonas o ambientes, hasta saber cuál es el mejor manejo para cada uno de esos ambientes”, sostuvo.

Ese conocimiento no se construye a partir de una única campaña. La información obtenida se contrasta con diferentes fuentes, entre ellas mapas de rendimiento e imágenes satelitales, para ir ajustando progresivamente la caracterización del lote.
“Campaña a campaña se va ajustando esa ambientación hasta lograr conocer al 100% el potencial del lote”, explicó la ingeniera.
El desafío de aprovechar la tecnología disponible
Bonino también se refirió a los cambios que experimentó la agricultura durante los últimos años y, particularmente, al fuerte desarrollo de la maquinaria y las herramientas digitales.
Desde su experiencia como joven profesional, consideró que uno de los principales desafíos consiste en acompañar al productor en la incorporación de tecnologías cada vez más sofisticadas.
“Hay mucho desarrollo constante de maquinarias y es un desafío poder estar preparados para usarlas”, afirmó.
En ese sentido, señaló que actualmente existen equipos con un importante nivel tecnológico, pero que no siempre resulta sencillo comprender todas sus posibilidades y aprovecharlas al máximo.

Por eso, además del análisis agronómico y de la información generada por las distintas herramientas, el trabajo de APIX también incluye la capacitación de los operarios que utilizan la maquinaria.
“Tratamos de ayudar a través de la capacitación de los operarios que trabajan en cada una de las empresas para poder exprimir al máximo todas las herramientas con las que cuenta el productor”, explicó Bonino.
Una agricultura con información y manejo personalizado
La evolución de la agricultura de precisión plantea así un doble desafío: por un lado, generar cada vez más información sobre los lotes y, por otro, transformar esos datos en decisiones concretas de manejo.
Para APIX, el objetivo no pasa simplemente por incorporar tecnología, sino por utilizarla de acuerdo con las necesidades particulares de cada establecimiento, lote y ambiente.
A modo de síntesis, Bonino definió el concepto que guía el trabajo de la empresa: “APIX es buscar la eficiencia en el agro para cada caso de manera personalizada”.
Una definición que resume una tendencia cada vez más presente en la producción agrícola: pasar de decisiones generales para todo un lote a estrategias diferenciadas, sustentadas en datos y orientadas a producir de manera más eficiente.





