Jorge Aníbal Leguiza conecta la producción ganadera con la faena, la elaboración de alimentos y la venta directa al consumidor en San Roque. Junto a CRÍA Consultora, también impulsa capacitaciones y asesoramiento técnico para agregar valor y potenciar la ganadería bubalina.

¿Cómo pasar de criar búfalos a vender su carne en la góndola de un supermercado? En San Roque, Corrientes, Jorge Aníbal Leguiza busca responder esa pregunta con un modelo de negocios que integra distintos eslabones de la cadena ganadera y conecta el trabajo del campo con las preferencias del consumidor.

A través de Leguiza Agro y Supermercado María Elena, el productor y empresario avanza en una experiencia que comprende el manejo de los rodeos, la alimentación, la recría, la terminación de los animales, la organización de la faena, la elaboración de alimentos y la comercialización directa.

La propuesta tiene un objetivo claro: que el valor de la producción no se limite a la venta de hacienda, sino que continúe a través de la industrialización, el desarrollo de productos y el contacto directo con el mercado.

“Nuestro objetivo no es solamente producir un buen búfalo. Queremos que ese animal se transforme en carne de calidad, productos elaborados y oportunidades comerciales. Para nosotros, el negocio no termina cuando el animal sale del campo”, explica Leguiza.

Del campo a la góndola: conocer al consumidor para producir mejor

La integración entre la producción ganadera y el supermercado le permite a Leguiza conocer de primera mano la respuesta de los consumidores. Qué cortes prefieren, qué presentaciones resultan más atractivas y qué productos tienen posibilidades de crecer son algunas de las preguntas que orientan las decisiones comerciales.

La oferta contempla cortes tradicionales, carnes envasadas al vacío, hamburguesas y otras elaboraciones, con la intención de facilitar la incorporación de la carne bubalina a la alimentación cotidiana.

“Una de las mayores ventajas que tenemos es poder escuchar directamente al cliente. Sabemos qué busca, qué le gusta y qué tenemos que mejorar. Esa información después vuelve al campo y nos ayuda a tomar decisiones productivas”, señala.

La experiencia pone en evidencia una de las oportunidades para el desarrollo de la ganadería bubalina: construir una propuesta comercial que no dependa exclusivamente de la venta de animales, sino que permita diferenciar productos, desarrollar marcas y generar una relación sostenida con el consumidor.

Agregar valor en origen, la clave para mejorar la rentabilidad

Corrientes cuenta con condiciones naturales favorables para la producción de búfalos. Sin embargo, para Leguiza, el potencial de la actividad depende también de la capacidad de organizar los distintos eslabones de la cadena y convertir la producción primaria en negocios sostenibles.

“Tenemos que dejar de pensar solamente en cuántos búfalos podemos producir y comenzar a preguntarnos qué productos podemos elaborar, a quién se los vamos a vender y cómo hacemos para que toda la cadena sea rentable”, plantea.

El desafío incluye mejorar la planificación de la terminación de los animales, asegurar la disponibilidad de faena, avanzar en la industrialización, fortalecer la trazabilidad y desarrollar canales comerciales.

El objetivo es que una mayor proporción de la producción correntina pueda transformarse en carne y alimentos elaborados dentro de la provincia, generando actividad económica y empleo local.

“Cuando vendemos solamente hacienda, una parte importante del negocio continúa en otro lugar. En cambio, cuando podemos terminar, faenar, elaborar y comercializar, generamos más actividad económica y oportunidades de trabajo en nuestra región”, afirma.

El Molino y El Paí: capacitación y tecnología desde el interior correntino

La apuesta de Leguiza también se extiende a la formación de productores y profesionales. En ese camino, los establecimientos El Molino y El Paí, ubicados en San Roque, buscan convertirse en espacios de capacitación, asesoramiento e intercambio de experiencias.

Los días 30 de septiembre y 1 de octubre, El Molino recibió a profesionales de Paraguay y de distintas provincias argentinas para participar en una capacitación especializada en reproducción bubalina, organizada junto a CRÍA Consultora.

La experiencia dio impulso a una alianza estratégica entre Leguiza Agro y la consultora para desarrollar jornadas técnicas, asesoramientos, capacitaciones y demostraciones productivas.

La propuesta apunta a acercar herramientas prácticas a productores bovinos y bubalinos, con actividades relacionadas con el manejo de los rodeos, la alimentación, la reproducción, las pasturas, la terminación de los animales y la gestión económica de los establecimientos.

“Tenemos profesionales de altísimo nivel como socios estratégicos, establecimientos productivos, infraestructura y animales para trabajar. Queremos aprovechar esa combinación para acercar tecnología, capacitación y asesoramiento a los productores bovinos y bubalinos”, destaca el empresario.

La intención es compartir no solamente resultados productivos, sino también las dificultades y las decisiones que forman parte de la actividad diaria.

“No queremos mostrar solamente resultados positivos. También queremos compartir las dificultades, los costos y las decisiones que tomamos diariamente. Porque en la ganadería lo importante no es solamente producir más, sino producir mejor y obtener rentabilidad”, remarca.

La iniciativa busca demostrar que el interior de Corrientes puede ser también un centro de formación y transferencia de conocimientos para productores de otras regiones y países.

Un congreso internacional para impulsar la producción bubalina

El crecimiento del interés por esta actividad tuvo otro punto destacado entre el 8 y el 10 de octubre, con la realización del 1.er Congreso Internacional Bubalino y la 1.ª Expo Búfalos del Iberá 2026, en Ituzaingó, Corrientes.

El encuentro reunió a productores, empresarios, investigadores y profesionales argentinos, junto a especialistas de Brasil, Colombia y Venezuela. También contó con representantes del Gobierno nacional y autoridades de Corrientes, Santa Fe, Misiones y Chaco.

La organización involucró a la Asociación Civil de Productores Búfalos del Iberá, la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), el INTA y la Municipalidad de Ituzaingó, con el acompañamiento del Gobierno provincial.

Leguiza participó como moderador durante el Congreso y destacó el intercambio de conocimientos y experiencias entre los participantes.

“El Congreso demostró que la producción bubalina tiene un enorme potencial y que existe mucho interés por desarrollarla. Pero ahora tenemos que convertir ese entusiasmo en proyectos concretos, inversiones, infraestructura y nuevos mercados”, sostiene.

Para el productor, el desafío es transformar ese interés en avances concretos para toda la cadena, desde la producción primaria hasta la industria y la comercialización.

Cooperación entre provincias y desarrollo de marcas propias

La consolidación de la ganadería bubalina también requiere fortalecer los vínculos entre las distintas regiones productoras. Corrientes, Santa Fe, Chaco, Misiones y otras provincias cuentan con experiencias, profesionales, establecimientos e industrias que pueden complementarse.

“No tenemos que trabajar cada uno por su lado. Hay conocimientos, tecnologías y experiencias que podemos compartir. Si logramos vincular mejor la producción con la industria y la comercialización, vamos a tener una actividad mucho más competitiva”, afirma Leguiza.

En ese esquema, el desarrollo de marcas propias y la diferenciación de los productos representan herramientas para mejorar el posicionamiento comercial de la carne bubalina. Identificar su origen, trabajar en las presentaciones y conocer las preferencias del público son pasos importantes para ampliar las oportunidades de venta.

La integración con Supermercado María Elena permite a Leguiza Agro avanzar en esa dirección, con una experiencia que vincula la actividad ganadera con la elaboración y la comercialización de alimentos.

El desafío: convertir el potencial en negocios concretos

La experiencia de San Roque muestra una alternativa para el desarrollo de la ganadería bubalina: integrar los eslabones productivos, incorporar conocimiento técnico y trabajar en función de las demandas del mercado.

La alianza con CRÍA Consultora busca extender esa experiencia a otros establecimientos, mediante capacitaciones y asesoramiento especializado. Al mismo tiempo, la comercialización directa abre posibilidades para desarrollar productos y fortalecer el vínculo con los consumidores.

“Desde San Roque estamos intentando demostrar que se puede integrar toda la cadena, desde la producción del animal hasta la venta de carne al consumidor. No es un camino sencillo, pero nos permite aprender, agregar valor y buscar mejores resultados”, resume Leguiza.

Y concluye con una definición que sintetiza su visión de la actividad: “El verdadero desafío no es solamente producir más búfalos. Es lograr que esa producción se transforme en carne de calidad, industria, marcas, consumidores, empleo y rentabilidad. Cuando conseguimos eso, la ganadería empieza a generar oportunidades mucho más allá del campo”.