El presidente de la Asociación Braford Argentina, destacó el lugar que ocupa la Expo Rural de San Justo dentro del calendario de la raza. Con 35 cabañas y más de 230 reproductores presentes, la muestra se convirtió en una exposición estratégica para acercar genética al centro y norte del país y acompañar el crecimiento de una raza que incorpora cada vez más información y herramientas para mejorar la producción ganadera.
La presencia del Braford en la 82ª Expo Rural de San Justo tiene una dimensión que excede ampliamente a una jura de reproductores. Para la Asociación Braford Argentina, la muestra santafesina se convirtió en uno de los puntos estratégicos para el desarrollo y la expansión de la raza en una amplia región productiva.
Así lo explicó Juan Manuel Alberro, presidente de la entidad, quien destacó el crecimiento que la exposición viene experimentando y el trabajo realizado por la Sociedad Rural de San Justo y las cabañas santafesinas.
“Una gran exposición que venía creciendo año a año con un gran trabajo de la gente de la Sociedad Rural de San Justo y de las cabañas santafesinas de Braford que se venían haciendo presentes con fuerza”, señaló.
En ese proceso, la Asociación decidió incorporar a San Justo dentro de una nueva categoría de exposiciones promocionadas, junto con otras muestras consideradas estratégicas para la raza. El resultado se reflejó en la convocatoria alcanzada en esta edición: 35 cabañas y más de 230 reproductores participan de la muestra.
Para Alberro, estos números permiten dimensionar el nivel alcanzado por la exposición y su importancia dentro del calendario nacional de la raza.
“Realmente una exposición de nivel nacional”, resumió.
El presidente de Braford Argentina también puso el foco en la ubicación estratégica de San Justo. La muestra permite acercar genética de calidad a una región amplia y, al mismo tiempo, funciona como punto de encuentro para cabañas provenientes de distintas provincias.
“Es un punto estratégico incluso para las cabañas que están en Córdoba, en Entre Ríos o el sur de Corrientes, con mucho crecimiento”, explicó.
Más de 90 cabañas activas y una genética que busca expandirse
El desembarco del Braford en San Justo también se explica por el crecimiento que la raza viene teniendo en Santa Fe y en otras zonas productivas del centro y norte argentino.
Según destacó Alberro, Santa Fe cuenta actualmente con más de 90 cabañas activas de Braford, una presencia que refleja el desarrollo alcanzado por la raza y el interés creciente de los productores por incorporar genética adaptada y eficiente.
En este escenario, San Justo aparece como una plataforma para acompañar ese crecimiento y proyectarlo hacia nuevas regiones.
El dirigente remarcó que el desarrollo de una raza no puede explicarse solamente desde el trabajo de una asociación. El verdadero motor está en las cabañas y en los productores que invierten, seleccionan y generan genética.
“Nosotros desde la Asociación es difícil que la raza crezca si no es empujada por las cabañas y por los socios”, sostuvo.
Por eso, el rol de la entidad es acompañar ese proceso, generar herramientas, brindar servicios y estar presente en aquellos espacios donde la genética puede encontrarse con los productores.
En ese sentido, la nueva infraestructura de la Expo Rural de San Justo, especialmente el nuevo galpón de jura, fue otro de los aspectos destacados por Alberro. El dirigente consideró que el escenario alcanzado por la muestra está a la altura de una exposición de relevancia nacional.
Una ganadería cada vez más apoyada en datos
Más allá de la competencia y de la presentación de reproductores, la presencia del Braford en San Justo permite también mostrar hacia dónde se dirige la ganadería moderna.
Alberro explicó que la Asociación viene desarrollando un trabajo permanente para incorporar información y herramientas que permitan a los productores tomar decisiones cada vez más precisas.
“La ganadería que viene va a estar sustentada en datos”, afirmó.
En este nuevo escenario, los DEPs (Diferencias Esperadas de Progenie) adquieren un protagonismo creciente. Estas herramientas permiten evaluar reproductores no solamente por su biotipo o por las características que pueden observarse visualmente, sino también por la información genética que existe detrás de cada animal.
“Hoy tenemos datos que ayudan a elegir reproductores no solo por su biotipo, sino por la consistencia genética que trae atrás”, explicó.
El uso de los DEPs ya se extiende entre cabañeros, compradores de genética y criadores, que incorporan esta información a sus decisiones de selección.
A partir de ese trabajo, la Asociación Braford Argentina también avanza en la generación de nuevos indicadores. Entre ellos se encuentra el RFI (Consumo Residual de Alimento) y un proyecto orientado a desarrollar DEPs vinculados con la resistencia a garrapatas.
Se trata, en definitiva, de una transformación en la forma de seleccionar y producir genética, donde las características visibles de un reproductor se complementan con información objetiva sobre su desempeño y potencial productivo.
Para Alberro, ese es uno de los grandes desafíos que enfrenta actualmente la Asociación: acompañar a las cabañas y a los productores con herramientas que permitan que la raza siga creciendo y respondiendo a las necesidades de la ganadería argentina.
Y San Justo aparece, en ese camino, como una plaza cada vez más relevante: un punto de encuentro entre genética, productores y tecnología, con capacidad para proyectar al Braford desde Santa Fe hacia una amplia región ganadera del país.





