La apertura de mercados impulsa las ventas externas: la agroindustria exportó 74,3 millones de toneladas en siete meses y generó más de US$32.500 millones.
La agroindustria argentina atraviesa un 2026 con una fuerte expansión de sus ventas externas. Entre enero y julio, el país exportó 74,3 millones de toneladas de productos agroindustriales, un volumen récord que representa un crecimiento del 13% respecto del mismo período de 2025.
Pero detrás del dato físico aparece otro indicador clave para la economía argentina: el valor exportado alcanzó US$32.507 millones, un 15% más interanual, consolidando al complejo agroindustrial como uno de los principales motores de generación de divisas.
Los datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, elaborados sobre estadísticas del INDEC, muestran además una creciente presencia de los productos argentinos en los mercados internacionales: durante los primeros siete meses del año se comercializaron 361 productos en 133 destinos.
Más mercados, más oportunidades
La amplitud de destinos resulta especialmente significativa en un contexto en el que la Argentina busca ampliar su inserción internacional. India, China, Brasil, Vietnam, Estados Unidos, Chile, Arabia, Perú, Indonesia y Malasia concentraron el 51% del monto exportado, pero también se abrieron nuevos mercados.
Durante el período, productos agroindustriales argentinos llegaron a 15 destinos que no habían registrado compras durante 2025, entre ellos Libia, Liberia, Guyana, Macedonia, Azerbaiyán, Georgia y Haití.
La diversificación no solo permite colocar mayores volúmenes, sino que también reduce la dependencia de determinados compradores y abre oportunidades para cadenas productivas que hasta ahora tenían una participación marginal en el comercio exterior.
El campo que genera dólares
El crecimiento alcanzó a buena parte de las cadenas agroindustriales. Entre los complejos que registraron los mayores incrementos aparecen algodón, con una suba del 114%; girasol, 100%; ovinos, 87%; apicultura, 63%; cítricos agrios, 44%; bovinos y trigo, 37%; pesca y acuicultura, 22%; maíz, 13%; y lácteos, 14%.
En total, 35 complejos agroindustriales aumentaron sus exportaciones respecto de 2025 y explicaron el 93% del monto total vendido al exterior.
El fenómeno también muestra que la generación de divisas no depende exclusivamente de los grandes commodities. Hay espacio para productos de mayor diversificación y valor agregado, desde alimentos procesados hasta manufacturas y especialidades regionales.
117 productos alcanzaron récords
La tendencia se profundiza al observar solamente el primer semestre. En ese período, 117 productos agroindustriales alcanzaron valores récord de exportación, por un total de US$7.073 millones.
Ese monto fue 58% superior al registrado en igual período de 2025 y más que duplicó —104% de crecimiento— el valor alcanzado en 2019.
Entre los principales productos se destacan el aceite de girasol, con US$1.329 millones exportados; carne bovina deshuesada congelada, con US$1.303 millones; carne bovina fresca o refrigerada, con US$740 millones; girasol, con US$567 millones; y crustáceos congelados, con US$440 millones.
También sobresalieron la miel, las peras, las preparaciones de papa congelada, los productos pesqueros, la mozzarella y las maderas aserradas.
De las commodities a una agroindustria más diversificada
Uno de los datos más interesantes es la diversidad de la oferta exportadora. Además de los productos tradicionales, aparecen incrementos en rubros como abejas, concentrados de café, frutas secas, chocolate, quesos, pastas alimenticias, preparaciones de pepino, orégano, yerba mate, porotos, cueros ovinos y semillas.
La apertura hacia nuevos mercados y la posibilidad de competir internacionalmente permiten, así, ampliar la frontera exportadora y transformar producción regional en ingresos genuinos para el país.
El desafío pasa ahora por sostener esa dinámica. Más mercados, mayor diversificación y productos con mayor transformación son tres caminos para que la agroindustria no solo exporte más toneladas, sino que genere cada vez más valor y divisas.
Los números de 2026 muestran que cuando la producción argentina encuentra mercados abiertos, la respuesta aparece rápidamente: más productos, más destinos y una creciente presencia de la agroindustria nacional en el mundo.
Fuente: Sagpya





