Con salas colmadas y una amplia participación de empresarios, productores, contratistas, técnicos y expositores, concluyó el *2° Congreso Argentino de Forrajes, organizado por la Cámara Argentina de Contratistas Forrajeros (CACF) en el Centro de Convenciones Córdoba.

El encuentro superó las expectativas de sus organizadores y alcanzó una convocatoria superior a la registrada en la primera edición, consolidándose como un espacio de referencia para el intercambio de conocimientos, experiencias y herramientas vinculadas a la producción, conservación y utilización de forrajes.

Durante las tres jornadas, los distintos actores de la cadena de valor compartieron experiencias y analizaron los principales desafíos que atraviesa la actividad, con especial foco en la eficiencia productiva, la calidad del alimento, las nuevas tecnologías y las transformaciones económicas y sociales que impactan sobre el sector.

En el cierre, Luciano Toldo, presidente de la CACF, y Fernando Opacak, director ejecutivo de la entidad, agradecieron la participación de todos los asistentes y coincidieron en destacar que esta segunda edición superó las expectativas y la convocatoria alcanzada en el primer Congreso.

“Este encuentro demuestra que existe una cadena de valor del forraje activa, profesionalizada y con enormes posibilidades de crecimiento”, fue el espíritu compartido durante el cierre, luego de dos jornadas que permitieron vincular a quienes producen, contratan servicios, desarrollan tecnología, investigan y utilizan forrajes.

Ciencia y tecnología para producir mejor alimento

La última jornada tuvo como uno de sus protagonistas al especialista brasileño Phil Cardoso, docente de la Universidad de Illinois, quien presentó los resultados de un estudio sobre la aplicación de fungicidas en cultivos de maíz destinados a ensilaje.

Cardoso explicó que el tratamiento de cultivos afectados por enfermedades puede permitir recuperar hasta un 70% del potencial del material afectado, generando un impacto positivo sobre la calidad del alimento y, en consecuencia, sobre la producción de leche.

“Hay un punto común entre Estados Unidos, Argentina y Brasil: en los últimos 30 años las vacas han logrado producir un 35% más de leche gracias a los sistemas de alimentación”, destacó el especialista, poniendo en perspectiva la importancia que tienen la calidad y la eficiencia de los forrajes dentro de los sistemas ganaderos.

Su presentación permitió poner en discusión el vínculo entre sanidad de los cultivos, calidad del ensilaje y productividad animal, además de mostrar cómo la investigación puede transformarse en herramientas concretas para el productor.

Experiencias regionales y claves para un buen ensilado

También participó Maryon Strack, consultora especializada de la región de Paraná Brasil, quien compartió experiencias vinculadas con la cosecha y conservación de maíz, cebada y alfalfa.

Strack explicó que las condiciones climáticas de la región, especialmente las lluvias frecuentes, obligan a extremar los cuidados durante la cosecha y el proceso de ensilaje.

“Nos especializamos en el preparado de forrajes para garantizar el ensilado de los alimentos para las vacas. En nuestra zona llueve mucho y peligra la planta”, señaló.

La especialista destacó además la utilización de *cortes directos sobre los cultivos* como una herramienta para mejorar la eficiencia de las labores y garantizar procesos de ensilaje adecuados.

En el caso de la alfalfa, remarcó la importancia de respetar los tiempos y condiciones necesarios antes de ingresar al proceso de conservación, mientras que como concepto general señaló que, independientemente del cultivo destinado a producir carne o leche, *alcanzar aproximadamente un 35% de materia seca es una condición clave para lograr un buen ensilado y una adecuada conservación del alimento*.

Una mirada sobre el consumidor y el futuro de la economía

El cierre del Congreso estuvo a cargo del reconocido consultor económico Claudio Zuchovicki, quien llevó la mirada más allá de la coyuntura productiva y planteó los cambios estructurales que atraviesan a la sociedad y que tendrán impacto directo sobre las empresas y los mercados.

“Si no entiendo que hay un cambio estructural en la forma de vivir, me voy a fundir”, advirtió Zuchovicki, al referirse a la necesidad de comprender las nuevas pautas de consumo y los cambios demográficos.

En ese sentido, sostuvo que “el rey es el usuario” y remarcó la importancia de poner al cliente en el centro de las decisiones empresariales: “Nosotros nos tenemos que desvivir y el verdadero dueño es el cliente”.

El economista también invitó a mirar las transformaciones de largo plazo, especialmente el cambio generacional, el aumento de la expectativa de vida y la disminución de la natalidad, factores que modificarán las necesidades y los patrones de consumo durante las próximas décadas.

“Vivimos en el mejor país del mundo, pero lo podemos arruinar”, planteó, apelando a la responsabilidad y a la necesidad de interpretar las oportunidades y desafíos que presenta la Argentina.

Una cadena que se fortalece

El cierre del *2° Congreso Argentino de Forrajes dejó como principal resultado la consolidación de un espacio que reúne a todos los integrantes de una cadena estratégica para la producción ganadera.

Empresarios, contratistas, productores, investigadores, técnicos y representantes de empresas proveedoras coparon durante dos jornadas los salones del Centro de Convenciones Córdoba, generando un ámbito de capacitación, intercambio y vinculación.

Para la CACF, el crecimiento de la convocatoria respecto de la primera edición representa una señal concreta del interés que existe en el sector por incorporar conocimiento, mejorar procesos y avanzar hacia sistemas de producción cada vez más eficientes.

El desafío, ahora, será transformar todo lo compartido durante el Congreso en más y mejor forraje, mayor eficiencia en los procesos de conservación y mejores resultados productivos para toda la cadena.

Con una sala llena, nuevos conocimientos y una cadena de valor reunida, el 2° Congreso Argentino de Forrajes cerró su segunda edición dejando planteado el camino hacia una actividad cada vez más profesional, tecnológica y preparada para los desafíos del futuro.

Fuente: CIPAG